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Hasta hace poco, el hecho de pensar en redes metropolitanas o de área extensa resultaba imposible. Imaginar el movimiento de contratistas, materiales, equipos de construcción, problemas de instalación y permisos de obra, entre otros obstáculos, hacía que cualquier proyecto de este tipo quedara fuera del alcance de la mayoría de los integradores y clientes.
Por ejemplo, en un proyecto de seguridad urbana, donde se debe instalar una gran cantidad de cámaras (usualmente más de 50) y se tiene que cablear por debajo toda la infraestructura de soporte para esta red, con las limitaciones de distancia intrínsecas al video CCTV o IP por cable: ¿qué pasa si surge la necesidad de agregar o quitar cámaras o servicios? Durante muchos años, estas limitaciones de las redes cableadas impidieron la concreción de un sistema versátil de vigilancia urbana por video. Afortunadamente, debido a la integración de redes WI-MAX para el enlace de largo alcance y la red WI-FI para el acceso del cliente final, y gracias a los nuevos equipos y protocolos que generan estructuras de malla (mesh), actualmente casi no queda lugar inalcanzable.
Enormes posibilidades
Lo interesante de las tecnologías inalámbricas es que el medio transmisor ya está ahí, por todas partes. En el ámbito wireless, sin romper una sola vereda se pueden enlazar puntos lejanos con total confiabilidad y crear redes redundantes que sean tolerantes a fallas, totalmente seguras y que den prioridad a cierto tipo de tráfico, como video y voz; que además acepten con facilidad las altas, bajas y cambios en la topología de la red, sean fácilmente expandibles y puedan agregar servicios según sus clientes lo requieran.
Es posible, por ejemplo, establecer una red con cámaras estratégicamente instaladas, que tengan garantizada la conectividad y aseguren la confiabilidad total del sistema. Esta red dará prioridad al tráfico de video, que podrá gestionarse en forma centralizada, ser grabado digitalmente, replicado en nodos de contingencia y ser accesible en forma restringida a la población en general.
Una vez instalada dicha red, nada impediría que se la use para enviar información climática o eventual desde sensores remotos o brindar acceso de datos y voz para el personal de policía y bomberos, por ejemplo.
Las redes serán tan buenas como los equipos que se usen para construirlas. En este caso, hablar de calidad no es sólo ver cómo están armados, sino que es necesario considerar, además, el soporte a los estándares, la eficiencia de los protocolos implicados y la capacidad para optimizar tráfico, entre otras cosas.
Anixter trabaja con los líderes mundiales del mercado wireless, como Alvarion y Proxim. Además, tiene todos los materiales necesarios para implementar redes, desde los precintos hasta las antenas, pasando por todos los equipos intermedios, WI-FI, WI-MAX, mesh, punto-punto, punto-multipunto y mucho más. Y eso no es todo, porque además de sus servicios personalizados, Anixter pone a disposición del canal todo el asesoramiento necesario para llevar a buen puerto sus proyectos.
Si desea obtener más información al respecto, puede comunicarse con un representante comercial de Anixter Argentina, llamando al (011) 4909 5200.